El consumo en EE. UU. creció un 0,6 por ciento en febrero
Las ventas en EE. UU. subieron un 0,6 % en febrero por los autos. El alza de la gasolina tras el conflicto con Irán podría frenar el consumo en el corto plazo.
Las ventas minoristas en Estados Unidos registraron su mayor incremento en siete meses durante febrero, impulsadas por un repunte en la compra de vehículos y un clima más cálido. Sin embargo, el reciente estallido del conflicto bélico entre Israel e Irán ha generado preocupaciones sobre el impacto que el alza en los combustibles tendrá sobre el consumo en los próximos meses.
El informe del Departamento de Comercio sugiere que la economía mantenía una base sólida antes del inicio de las hostilidades a finales de febrero. Desde entonces, el precio del Petróleo Brent se ha disparado más de un 50%, mientras que el precio promedio de la Gasolina WT superó los 4 dólares por galón por primera vez en más de tres años. Economistas advierten que una guerra prolongada podría contrarrestar el impulso esperado por los recortes de impuestos y lastrar el crecimiento del segundo trimestre.
Espero que el gasto de los consumidores sea más débil en la primera mitad del año de lo que habría sido en ausencia del aumento de los precios de la gasolina, pero proyecto que los precios de la energía retrocederán significativamente en unos pocos meses, permitiendo que los desembolsos reales repunten en la segunda mitad del año.
Así lo expresó Stephen Stanley, economista jefe para el país en Santander U.S. Capital Markets. Según los datos oficiales, las ventas minoristas crecieron un 0,6% en febrero, superando el pronóstico del 0,5% de los analistas. Este incremento fue liderado por un repunte del 1,2% en los concesionarios de vehículos, tras una caída en enero, y un notable avance del 2,0% en las tiendas de ropa y accesorios.

Otros sectores también mostraron dinamismo: las ventas en tiendas de electrónica y electrodomésticos subieron un 0,5%, mientras que el comercio electrónico avanzó un 0,7%. Por el contrario, las tiendas de muebles y los establecimientos de alimentos y bebidas registraron caídas del 1,0%. Por su parte, los servicios de alimentación y lugares de bebidas, un indicador clave del gasto discrecional, crecieron un 0,4%, aunque este sector se encuentra bajo presión tras la pérdida de 3,2 billones de dólares en el mercado de valores durante marzo.
Las ventas minoristas subyacentes, que excluyen automóviles, gasolina, materiales de construcción y servicios de alimentación, aumentaron un 0,5% en febrero. Esta cifra es fundamental para el cálculo del gasto de los consumidores dentro del Producto Interno Bruto, el cual se desaceleró en el cuarto trimestre del año pasado con una tasa anualizada del 0,7%, tras haber crecido a un ritmo del 4,4% en el trimestre previo.










