El consumo minorista en EE. UU. repunta un 0,6% en febrero
El consumo subió un 0,6% en febrero por el repunte automotriz. El alza de la gasolina por la guerra en Oriente Medio podría frenar el gasto los próximos meses.
Las ventas minoristas en Estados Unidos registraron un crecimiento sólido durante el mes de febrero, impulsadas principalmente por el repunte en la adquisición de vehículos motorizados y un clima más favorable. Según datos publicados por la Oficina del Censo del Departamento de Comercio, las ventas aumentaron un 0,6%, superando el ligero descenso revisado del 0,1% observado en enero. Este incremento superó las proyecciones de los economistas, quienes anticipaban un avance del 0,5%. No obstante, el panorama económico enfrenta vientos en contra debido a las tensiones geopolíticas. El conflicto bélico entre Israel e Irán ha generado una escalada en los precios energéticos globales, afectando directamente al Petróleo Brent y al Petróleo West Texas, cuyos valores han subido más de un 50%. Como consecuencia de esta inestabilidad, el precio promedio nacional de la Gasolina WT en las estaciones de servicio superó los 4 dólares por galón por primera vez en más de tres años. Los expertos advierten que, de mantenerse esta tendencia alcista, el encarecimiento del combustible podría contrarrestar el impulso esperado en el consumo derivado de los recientes recortes fiscales. La Oficina del Censo continúa regularizando la publicación de datos tras los retrasos provocados por el cierre del gobierno del año pasado. El impacto de la guerra también se ha sentido en los mercados financieros, reduciendo el patrimonio neto de los hogares. Durante marzo, índices como el S&P 500 y el Dow Jones registraron sus caídas mensuales más pronunciadas en un periodo prolongado. A pesar de esto, el gasto ha sido liderado por los hogares de mayores ingresos, quienes mantienen niveles de riqueza robustos. En cuanto a las ventas minoristas subyacentes, que excluyen sectores como automóviles, gasolina y materiales de construcción, se registró un aumento del 0,5% en febrero. Esta métrica es crucial para el cálculo del gasto de los consumidores dentro del Producto Interno Bruto. Cabe destacar que el gasto se desaceleró en el cuarto trimestre, lo que contribuyó a frenar el crecimiento del PIB a una tasa anualizada del 0,7%, tras el avance del 4,4% registrado en el tercer trimestre.











