El precio de la vivienda en Reino Unido sube un 1,3% anual
El precio de la vivienda en el Reino Unido subió un 1,3% anual en febrero. El mercado gana impulso mientras la inflación condiciona los tipos de interés.
Los precios de la vivienda en el Reino Unido experimentaron en febrero su mayor ritmo de crecimiento anual desde el pasado octubre, de acuerdo con las cifras reveladas este viernes por el prestamista hipotecario Halifax. Este repunte se produce en un contexto donde las preocupaciones por la inflación podrían moderar las expectativas de recortes en las tasas de interés. Según el informe, el valor de las propiedades aumentó un 1,3% en los 12 meses transcurridos hasta febrero, una cifra que supera el incremento del 1,1% registrado en enero y el 0,9% que habían anticipado los analistas en un sondeo de Reuters. En la comparativa mensual, los precios subieron un 0,3% en febrero, igualando las previsiones pero situándose por debajo del avance del 0,8% visto en el primer mes del año. > Estas últimas cifras sugieren que el mercado ha recuperado cierto impulso tras un final de 2025 más débil, señaló Amanda Bryden, responsable de hipotecas de Halifax. A pesar de la resiliencia mostrada por el sector inmobiliario británico, el panorama económico general sigue marcado por factores externos que podrían frenar la flexibilización de la política monetaria. > De cara al futuro, las incertidumbres geopolíticas parecen destinadas a influir en las perspectivas de la inflación y la economía en general. Bryden también destacó que, debido a este escenario, los mercados financieros están ajustando sus proyecciones hacia un descenso más pausado de los costes de endeudamiento. > En ese contexto, los mercados anticipan ahora una senda más gradual para las reducciones de los tipos de interés, añadió Bryden. Actualmente, se espera que el Banco de Inglaterra mantenga los tipos de interés en el 3,75% durante su reunión de este mes, tras haberlos dejado sin cambios en febrero. La velocidad a la que se reduzcan estos costes dependerá en gran medida de cómo evolucione la presión inflacionaria en los próximos meses.










