El combustible caro frena el gasto en Reino Unido
El alza del combustible por el conflicto en Irán frenó el gasto en viajes en Reino Unido. Pese al impulso de la Pascua, los consumidores retrasan compras.
El incremento en los precios de los combustibles, exacerbado por las tensiones geopolíticas que involucran a Irán, ha comenzado a pasar factura a los consumidores en el Reino Unido. Según encuestas publicadas este martes, el encarecimiento de la energía ha frenado el gasto de los hogares, obligando a muchos ciudadanos a cancelar planes de viaje y a adoptar una postura más cautelosa en sus finanzas personales. La entidad financiera BARCLAYS PLC informó que el gasto de los consumidores creció un 0,9% en términos anuales durante marzo, lo que representa una leve desaceleración respecto al aumento del 1,0% registrado en febrero. Este enfriamiento se atribuye en gran medida al impacto del Petróleo Brent en los costos de transporte. El gasto en viajes sufrió una caída del 3,3% interanual, marcando el primer retroceso en este sector desde el final de las restricciones por la pandemia en marzo de 2021. Las agencias de viajes y las aerolíneas fueron los sectores más afectados por esta tendencia. El economista de Barclays, Jack Meaning, señaló que el comportamiento de los consumidores refleja una creciente incertidumbre. > Los compradores que retrasan las compras importantes y acumulan un colchón de ahorros en respuesta al choque de Oriente Medio refuerzan nuestra opinión de que la actividad será moderada en los próximos meses. De acuerdo con el sondeo de Barclays, uno de cada siete consumidores ha decidido posponer compras de gran envergadura debido a la inestabilidad en Oriente Medio. Al mismo tiempo, una proporción similar de encuestados indicó que está priorizando el ahorro preventivo ante un panorama económico incierto. Por otro lado, el Consorcio Británico de Minoristas (BRC) reportó que las ventas minoristas totales aumentaron un 3,6% anual en marzo, superando el crecimiento del 1,1% de febrero. Este repunte se debió principalmente al calendario de las vacaciones de Semana Santa, que impulsó significativamente las ventas de alimentos. No obstante, el desempeño en las categorías no alimentarias fue desigual: mientras que la demanda de computadoras, juguetes y artículos para el hogar se mantuvo robusta, la ropa y el calzado continuaron mostrando debilidad. Helen Dickinson, directora ejecutiva del BRC, destacó el impacto negativo de la situación internacional en el consumo local. > La interrupción de los viajes internacionales causada por el conflicto en Oriente Medio también afectó a las ventas de productos relacionados con los viajes. El informe del BRC, que cubrió el periodo de cinco semanas hasta el 4 de abril, subraya que, aunque las festividades estacionales brindaron un alivio temporal al sector minorista, la presión inflacionaria derivada de los costos energéticos sigue siendo un desafío persistente para la economía británica.











