Kevin Warsh defiende la independencia de la Fed en el Senado
Kevin Warsh defendió la autonomía de la Fed ante el Senado y evitó polémicas. Propuso reformar la medición de la inflación y el calendario de las reuniones.
Durante su comparecencia ante el Comité Bancario del Senado de los Estados Unidos, Kevin Warsh, el nominado para presidir la Reserva Federal (Fed), ofreció una visión detallada sobre su posible gestión, aunque evitó entrar en confrontaciones políticas directas. En una sesión de más de dos horas, Warsh respondió a cuestionamientos de legisladores demócratas y republicanos sobre la independencia del banco central y sus planes de reforma institucional.

Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando la senadora Elizabeth Warren le preguntó si consideraba que Donald Trump perdió las elecciones de 2020. Warsh eludió una respuesta directa, señalando la importancia de mantener la política fuera de la Reserva Federal. No obstante, fue tajante al negar cualquier presión por parte del Ejecutivo para influir en el costo del dinero.
\"El presidente nunca me pidió que predeterminara, me comprometiera, fijara o decidiera sobre ninguna decisión de tasas de interés, en ninguna de nuestras discusiones, ni yo aceptaría jamás.\"
Respecto a la situación interna de la entidad, Warsh se negó a comentar sobre el caso de la gobernadora Lisa Cook, quien ha demandado para conservar su puesto tras intentos de destitución por parte de la administración actual. El nominado subrayó que la Fed debe limitarse a sus funciones específicas.
\"Si algo defiendo es que la Fed debe mantenerse en su carril... es inapropiado que yo opine sobre eso.\"
Sobre el futuro de Jerome Powell, actual presidente de la Fed, Warsh no aclaró si este podría permanecer de forma interina después del 15 de mayo si su propia confirmación se retrasa. El senador Thom Tillis ha manifestado que bloqueará la confirmación de Warsh mientras el Departamento de Justicia mantenga abierta una investigación sobre Powell por costos de renovación de edificios.
En cuanto a la operatividad del banco central, Warsh planteó la posibilidad de reducir el número de reuniones anuales de política monetaria, que actualmente son ocho. Aunque la ley exige un mínimo de cuatro, sugirió que un número intermedio podría ser apropiado. Asimismo, no se comprometió a mantener las conferencias de prensa posteriores a cada reunión, una práctica habitual bajo el mandato de Powell.
\"Creo que la búsqueda de la verdad es más importante que la repetición.\"
En el ámbito económico, propuso un nuevo enfoque para medir la inflación subyacente, favoreciendo el uso de promedios recortados que eliminen los datos extremos para obtener una visión más clara de la tendencia de precios. También abordó el impacto de la inteligencia artificial en la economía, sugiriendo que, si bien podría mejorar la productividad y facilitar el control de la inflación, su efecto en el empleo es aún incierto.
\"La brecha entre la mejora en la producción y el efecto en los mercados laborales, eso tiene que ser central en el pensamiento de la Fed.\"










