Japón libera reservas de crudo ante la crisis en el Golfo
Las refinerías niponas operan al 69,1% tras los cortes de crudo en Oriente Próximo. El Gobierno liberará el 17% de sus reservas y subsidiará el combustible.
Las refinerías en Japón han reducido drásticamente sus niveles de procesamiento de crudo, situando su tasa de utilización en un 69,1% durante la semana que concluyó el 14 de marzo. Este descenso, reportado por la Asociación del Petróleo de Japón, marca un retroceso significativo desde el 77,6% de la semana previa y los niveles superiores al 80% que se mantenían antes del inicio del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán. La guerra ha provocado severas interrupciones en el suministro de petróleo proveniente del Medio Oriente, impactando directamente en la seguridad energética nipona. La escasez se refleja en la caída de los inventarios locales; las existencias de gasolina disminuyeron casi un 10%, mientras que las de queroseno bajaron un 12%, las de combustible para aviones un 3% y las de diésel un 1%. Por otro lado, las reservas de gas natural licuado en poder de las principales empresas eléctricas aumentaron a 2,3 millones de toneladas métricas, superando el promedio del año pasado para este mismo periodo. El encarecimiento de la energía ha llevado el precio de la gasolina a 190,8 yenes (1,20 dólares) por litro, un aumento del 18% en una semana y su punto más alto desde 2022. En respuesta, el gobierno implementará subsidios de 30,2 yenes por litro a partir del 19 de marzo. > La Primera Ministra Sanae Takaichi prometió mantener los precios de la gasolina en aproximadamente 170 yenes por litro en promedio, ordenando además una liberación parcial de las reservas de emergencia para mitigar la crisis. Esta medida reducirá las reservas nacionales en un 17% para garantizar el suministro interno. Simultáneamente, la Agencia Internacional de Energía coordina una liberación global de 400 millones de barriles para enfrentar la volatilidad de precios. Ante la incertidumbre, el gobierno japonés también contempla la posibilidad de adquirir crudo desde Alaska para diversificar sus fuentes de importación.











