Japón alerta de inflación por crisis en Oriente Medio
Japón estima que la crisis en Oriente Medio elevará el IPC un 0,3% anual. El informe de marzo mantiene una visión de recuperación económica moderada.
El gobierno de Japón advirtió este viernes que la escalada en los precios del petróleo, provocada por la crisis en Oriente Medio y el conflicto con Irán, podría ejercer una presión inflacionaria duradera sobre la economía nacional en los próximos trimestres. Según las proyecciones detalladas en su informe económico de marzo, la Oficina del Gabinete estima que un incremento sostenido del 10% en el precio del crudo tiene el potencial de elevar la inflación al consumidor hasta en 0.3 puntos porcentuales en el transcurso de un año. En el documento oficial, las autoridades instaron a vigilar de cerca las repercusiones económicas de la inestabilidad regional, aunque mantuvieron una perspectiva moderadamente optimista sobre la recuperación de la cuarta economía del mundo. Como novedad significativa, el informe eliminó por primera vez desde abril de 2025 la mención al impacto de las políticas comerciales de Estados Unidos —específicamente en lo referente a los aranceles— de su evaluación principal. Respecto a la dinámica de los precios, el Ejecutivo modificó su diagnóstico previo: mientras que antes señalaba que los precios al consumidor crecían a un ritmo lento, ahora considera que aumentan de forma moderada. No obstante, se mantienen bajo observación indicadores como el deterioro del sentimiento de los consumidores y los recortes de producción en el sector petroquímico. La economía nipona registró una expansión anualizada del 1.3% en el último trimestre del año pasado, respaldada por la solidez del gasto de capital y el consumo privado. Para contrarrestar el encarecimiento de la energía, la administración de la primera ministra Sanae Takaichi ha desplegado una serie de medidas que incluyen la liberación de reservas estratégicas de crudo y la concesión de subsidios a los combustibles para proteger a hogares y empresas. Por su parte, el Banco de Japón optó por mantener los tipos de interés sin cambios en el 0.75% durante sus reuniones de política monetaria de enero y marzo. La entidad monetaria presentó recientemente un nuevo indicador de precios al consumidor, una herramienta que, según los analistas, busca evidenciar que la inflación subyacente se mantiene en la trayectoria necesaria para justificar futuras alzas en el costo del dinero.











