La confianza del consumidor irlandés se mantiene baja pese al crecimiento económico
La confianza del consumidor en Irlanda alcanzó 61.2 en diciembre de 2025, apenas por encima del 61.0 de noviembre, pese a un crecimiento económico del 4.1%. Este índice refleja una desconexión entre el rendimiento económico y la percepción de los consumidores sobre sus finanzas personales.
La confianza del consumidor en Irlanda, medida por el Credit Union Consumer Sentiment Survey, se situó en diciembre de 2025 en 61.2, un leve aumento respecto al 61.0 registrado en noviembre, pero todavía cerca de los mínimos de dos años. Este dato contrasta con el sólido crecimiento económico del 4.1% en el mismo año, lo que destaca una desconexión significativa entre los indicadores macroeconómicos y el sentimiento de los consumidores. A pesar de que otros mercados comparables de la eurozona y el Reino Unido
GBhan mostrado una recuperación en la confianza del consumidor desde los mínimos de abril de 2025, Irlanda
IEparece estar rezagada, lo que sugiere que factores internos están afectando la psicología del consumidor irlandés. La preocupación por el costo de vida se identifica como el principal impulsor de esta percepción negativa. En comparación con el índice de diciembre de 2024, que era de 73.9, el actual representa una caída notable, y está muy por debajo del promedio histórico de 83.6. En abril de 2025, la preocupación por los aranceles de EE. UU.
US había contribuido a una caída en el sentimiento, aunque estos temores han disminuido en otros mercados. La encuesta también destaca un "deterioro generalizado" en la percepción de los consumidores sobre las condiciones económicas y sus finanzas personales en el último año. A pesar de que la demanda interna modificada (MDD), el indicador preferido para medir el crecimiento económico irlandés, ha mostrado un aumento del 4.1% interanual en los primeros nueve meses de 2025, esto no ha sido suficiente para mejorar el ánimo de los consumidores. La publicación de estos resultados el viernes 9 de enero de 2026, subraya la necesidad de comprender mejor cómo los irlandeses perciben su bienestar económico en un contexto de cifras macroeconómicas aparentemente positivas.








