La UE bajará impuestos eléctricos ante la guerra en Irán
La Comisión Europea propone bajar impuestos eléctricos para mitigar el alza de precios por la guerra en Irán. El plan busca acelerar la transición energética.
La Unión Europea planea reducir los impuestos a la electricidad y acelerar el despliegue de tecnologías limpias para limitar la exposición de los consumidores a la volatilidad de los precios del Petróleo Crudo Brent y el Gas Natural. Según un borrador de la Comisión Europea, esta estrategia busca mitigar el impacto energético derivado de las tensiones con Irán. La dependencia del bloque de las importaciones de combustible ha quedado de manifiesto tras el cierre del Estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructuras energéticas en Oriente Medio. El documento, previsto para publicarse el 22 de abril, propone medidas a corto plazo para reducir las facturas y un plan para abandonar los combustibles fósiles con mayor celeridad. > Los beneficios de esta transición superan claramente sus costes. El borrador subraya que Europa no puede permitirse seguir vulnerable ante choques energéticos frecuentes. > Europa no puede permitirse seguir expuesta a choques energéticos cada vez más frecuentes. En mayo, el ejecutivo de la Unión Europea sugerirá cambios legales para que la electricidad tribute a una tasa inferior a la de los combustibles fósiles, facilitando que los gobiernos eliminen los impuestos eléctricos para industrias de alto consumo. > Cada inversión retrasada en la transición energética corre el riesgo de suponer un mayor coste para la sociedad en una etapa posterior. La volatilidad del mercado se agudizó tras el inicio del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el 28 de febrero. Los precios del gas llegaron a duplicarse en tres semanas y se mantienen un 35% por encima de los niveles previos a la guerra. Bruselas también coordinará el almacenamiento de gas y propondrá objetivos de electrificación industrial antes del verano. No obstante, cualquier reforma fiscal requiere la unanimidad de los Estados miembros, un consenso que ha sido difícil de alcanzar en propuestas similares desde 2021.









