La Comisión Europea propone reducir impuestos eléctricos
Bruselas plantea rebajas fiscales y subsidios para frenar el encarecimiento de la energía. El plan incluye un fondo de 30.000 millones para la descarbonización.
La Comisión Europea propondrá a los países de la Unión Europea una reducción de los impuestos sobre la electricidad y la implementación de subvenciones a los precios como una vía rápida para suavizar el impacto del choque energético provocado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, comunicó esta iniciativa en una conferencia de prensa, subrayando la necesidad de ajustar las cargas fiscales que actualmente penalizan el consumo eléctrico frente a otras fuentes de energía.

Von der Leyen explicó que, en determinadas jurisdicciones, la electricidad soporta una carga impositiva hasta 15 veces superior a la del gas, una situación que el ejecutivo comunitario busca revertir de manera inmediata.
Propondremos reducir los tipos impositivos sobre la electricidad y asegurarnos de que la electricidad tribute menos que los combustibles fósiles.
Para facilitar esta transición, los Estados miembros ya tienen a su disposición medidas de ayuda estatal para compensar el incremento de los costes de las fuentes de energía. No obstante, la Comisión planea otorgar una mayor flexibilidad a estas normativas de ayudas públicas para permitir una respuesta más ágil ante la crisis actual.
Además de las medidas fiscales, la propuesta incluye un sólido apoyo financiero para la industria mediante inversiones que ayuden a las empresas a alejarse de los combustibles fósiles. Este plan se ha denominado impulsor de inversiones del Sistema de Comercio de Emisiones (ETS).
Este contará con un presupuesto de unos 30.000 millones de euros, financiado por 400 millones de derechos de emisión del ETS, con el objetivo de financiar proyectos de descarbonización.
Según detalló la presidenta, la finalidad principal de estos fondos es la financiación de proyectos estratégicos que permitan al sector industrial mantener su competitividad mientras avanza en sus objetivos climáticos.









