Crest Nicholson negocia con la banca por la crisis en Irán
La constructora Crest Nicholson busca relajar sus condiciones bancarias ante la crisis en Irán. La firma reduce su previsión de ventas anuales y advierte de un aumento en los costes de construcción.
La constructora de viviendas británica Crest Nicholson Holdings ha iniciado conversaciones preliminares con sus acreedores para solicitar una flexibilización de sus compromisos bancarios. Esta medida responde al entorno de estrés que atraviesa el mercado inmobiliario en el Reino Unido, afectado por las repercusiones económicas del conflicto relacionado con Irán.
La compañía, que ya había advertido en enero sobre el riesgo de incumplir sus cláusulas financieras de cobertura de intereses ante una posible desaceleración económica severa, no ofreció detalles adicionales sobre el estado de las negociaciones con las entidades bancarias. Crest Nicholson se suma así a una lista de promotoras británicas que han alertado sobre la reducción de sus márgenes de beneficio, a medida que las tensiones en Oriente Medio elevan los costes de edificación y mantienen el riesgo de que los tipos de interés permanezcan en niveles altos.
La dirección de la firma señaló que se ha observado una disminución en el número de nuevas consultas y en los niveles de visitas a sus promociones. Ante este escenario, la empresa ha revisado a la baja sus objetivos operativos para los próximos ejercicios. Para el año fiscal que finaliza en octubre de 2026, Crest Nicholson prevé ahora un volumen de ventas de entre 1.400 y 1.500 unidades, una cifra inferior al rango de 1.550 a 1.700 unidades proyectado anteriormente. Asimismo, la constructora estima que sus ventas anuales de terrenos se situarán en 40 millones de libras, lo que representa un ajuste significativo frente a su pronóstico inicial de entre 75 y 100 millones de libras.










