El conflicto en Irán frena la subida de tipos del BOJ
La guerra en Irán genera volatilidad y complica la decisión del BOJ. La entidad duda entre frenar la inflación o proteger el frágil crecimiento económico.
La posibilidad de un aumento de las tasas de interés por parte del Banco de Japón (BOJ) en abril, que antes se consideraba una opción sólida, se está convirtiendo en una perspectiva cada vez más lejana. La prolongación del conflicto en Oriente Medio mantiene la volatilidad en los mercados y nubla el panorama para la frágil economía de Japón. Esta situación ha complicado la comunicación del banco central, que tras haber preparado el terreno con un discurso restrictivo a principios de año, ahora cuenta con menos margen para señalar una pausa antes de su próxima decisión de política monetaria. La reunión del BOJ, programada para el 27 y 28 de abril, se llevará a cabo apenas una semana después del vencimiento de un frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, el cual no ha logrado detener el bloqueo iraní en el Estrecho de Ormuz. Los responsables de la política monetaria se encuentran divididos entre quienes se centran en los crecientes riesgos inflacionarios y quienes prefieren esperar a observar la evolución del conflicto bélico. El vicegobernador del BOJ, Ryozo Himino, destacó la dificultad de la situación actual el pasado viernes. > Si el conflicto en Oriente Medio persiste y actúa para reducir el crecimiento al tiempo que acelera la inflación, plantearía un dilema y un problema difícil para nosotros. Además, la persistente debilidad del yen sigue siendo un argumento de peso para un incremento de tasas. El ministro de Comercio de la nación sugirió que un ajuste en abril podría ser una de las opciones para apuntalar la moneda, especialmente considerando que el par USD/JPY se mantiene en niveles que preocupan a las autoridades. La incertidumbre sobre el suministro energético y el precio del Brent Crude Oil también influye en el debate, ya que un encarecimiento del crudo podría intensificar las presiones sobre los precios internos en un momento en que las empresas están trasladando los costos salariales a los consumidores. Sin embargo, el sentimiento de las empresas y los hogares empeoró bruscamente en marzo, lo que refuerza la postura de los sectores más cautelosos dentro del banco central. Naomi Muguruma, estratega jefa de bonos en Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities, advirtió sobre la posible volatilidad del mercado ante la falta de señales claras. > Si no hay indicios adicionales por parte del BOJ, los mercados empezarán a reducir las apuestas por una acción en abril. El gobernador Kazuo Ueda ha indicado que no se descarta un aumento de tasas si el impacto económico de la guerra resulta ser temporal, manteniendo viva la posibilidad de un movimiento en abril. No obstante, la decisión final será compleja, ya que implicaría actuar mientras el impacto económico real del conflicto sigue siendo incierto. Se espera que el BOJ revise a la baja sus previsiones de crecimiento y al alza las de inflación en su próximo informe trimestral.











