Sonangol niega interés formal de Botsuana en Lobito
Sonangol afirma que Botsuana no ha pedido entrar en la refinería de Lobito. Angola busca socios para financiar los 4.800 millones de dólares pendientes.
La petrolera estatal Sonangol, con sede en Angola, ha comunicado que no ha recibido ninguna solicitud formal por parte de Botsuana para adquirir una participación en la refinería de Lobito. Este ambicioso proyecto, valorado en 6.600 millones de dólares, representa la mayor infraestructura de refinación del país y tiene como objetivo principal reducir la dependencia de las importaciones de combustible. Aunque informes de prensa previos sugirieron que el gobierno botsuano estaba considerando una participación del 30% en la planta, la directiva de la empresa angoleña aclaró que no existe tal petición oficial.

Joaquim Kiteculo, director ejecutivo de la división de refinación de Sonangol, ofreció estas declaraciones en el marco de una conferencia energética en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Kiteculo señaló que, desde el inicio del proyecto, ha sido Zambia el país que ha manifestado un interés constante en unirse a la refinería de Lobito, contando ya con un memorando de entendimiento firmado entre ambas naciones.
Fue la primera vez que escuchamos que Botsuana está interesada.
Botsuana, un país sin salida al mar, busca activamente fortalecer su seguridad energética y ampliar su capacidad de almacenamiento. Entre sus opciones, también contempla una posible alianza con Namibia para el desarrollo de su primera refinería conjunta. Por su parte, el proyecto de Lobito ha sufrido diversos retrasos a lo largo de los años, principalmente debido a dificultades para asegurar el financiamiento necesario.
Para solventar un déficit de 4.800 millones de dólares, una delegación de Sonangol y el ministro de Minas y Petróleo de Angola se encuentran actualmente en China buscando inversores estratégicos. Kiteculo explicó que el plan de financiamiento se dividirá en dos fases, con una primera etapa de 2.200 millones de dólares. A pesar de los retos, la estatal angoleña ya ha invertido 1.400 millones de dólares de sus propios recursos en infraestructura básica y planea continuar con la construcción.
Angola está abierta a asociaciones con nuevos inversores, pero mantendrá una mayoría del 51% en cualquier reestructuración.




