Greer afirma que Estados Unidos no abandonará la OMC
Jamieson Greer aseguró que el organismo no puede resolver los desequilibrios comerciales globales. El país buscará pactos alternativos para el comercio digital.
El Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló que la Organización Mundial del Comercio (OMC) es incapaz de abordar los desafíos centrales del sistema de comercio global, aunque aclaró que su país no está preparado para abandonar el organismo. En una entrevista televisiva, Greer destacó que la institución no ha logrado resolver desequilibrios estructurales ni problemas cambiarios persistentes. La falta de consenso en la reciente reunión de ministros de comercio en Camerún evidenció las dificultades de la organización. Durante el encuentro, no se logró extender la moratoria sobre los aranceles al comercio electrónico ni avanzar en reformas básicas propuestas por Washington. Greer enfatizó que la OMC tiene dificultades incluso para gestionar los temas más simples de su agenda actual. > La capacidad de la Organización Mundial del Comercio para satisfacer las necesidades del momento —abordar desequilibrios estructurales y grandes superávits impulsados por las exportaciones— nunca ha existido y no existirá en el futuro. En Yaoundé, la delegación estadounidense presentó iniciativas para reformar los criterios de beneficios comerciales y permitir que los países ajusten sus aranceles según sus intereses nacionales. A pesar de contar con un apoyo casi unánime, la oposición de naciones como Brasil y Turquía bloqueó el acuerdo final. Para Greer, este bloqueo representa una prueba contundente de la inoperancia del sistema actual. La moratoria sobre los aranceles a las transmisiones digitales, vigente durante 28 años, ha expirado oficialmente. Ante esta situación, el gobierno estadounidense planea buscar acuerdos plurilaterales con socios que compartan su visión para proteger la innovación tecnológica. Este panorama de incertidumbre comercial afecta a diversos sectores industriales, incluyendo a empresas como Bill Barrett Corp, que dependen de la estabilidad de los marcos internacionales para su competitividad.










