Shell advierte sobre riesgos de gravar el GNL australiano
Shell advirtió a Australia que un impuesto a las exportaciones de gas frenará la inversión. La medida surge ante el alza de precios por el conflicto en Irán.
La empresa Shell plc ha advertido a Australia sobre los riesgos de implementar un impuesto a las ganancias extraordinarias para los exportadores de gas. Según la compañía, esta medida podría frenar la inversión y comprometer la seguridad energética en un contexto de precios al alza del gas natural licuado (GNL) tras las interrupciones en el suministro global causadas por la guerra en Irán. Tras la paralización de la producción en Catar debido a los ataques, el país australiano se ha consolidado como el segundo mayor proveedor mundial de este recurso. El gobierno de Canberra está analizando formas de aprovechar el incremento de los precios. El primer ministro, Anthony Albanese, ha solicitado al Departamento del Tesoro que modele un nuevo impuesto a las exportaciones de GNL y proponga reformas al Impuesto sobre la Renta de los Recursos Petroleros (PRRT). Cecile Wake, presidenta de Shell Australia, manifestó su rechazo a estas soluciones temporales durante una conferencia sobre el panorama del gas doméstico. > En momentos como este, existe un mayor riesgo de que los marcos políticos sólidos y estables se vean desplazados por medidas a corto plazo o retórica populista. Wake sostuvo que las políticas propuestas mermarían el valor de los proyectos y harían que las futuras oportunidades de crecimiento en territorio australiano dejen de ser competitivas frente a otras opciones internacionales. Además, destacó que los elevados precios de las materias primas ya benefician a los ciudadanos a través de una mayor recaudación del impuesto de sociedades y del PRRT. > Las políticas propuestas erosionarían el valor de los proyectos y harían que muchas de las futuras oportunidades de crecimiento de Australia no fueran económicas ni competitivas frente a las alternativas globales. Los precios al contado del GNL en Asia se han duplicado, alcanzando niveles máximos en tres años desde el inicio del conflicto en febrero. Se prevé que los beneficios de los contratos a largo plazo, que representan el 75% de las exportaciones australianas, aumenten significativamente en el corto plazo. Durante el año pasado, Australia registró exportaciones de GNL por un valor de 65.000 millones de dólares australianos. No obstante, el sector ha sido objeto de críticas por sus bajos niveles de tributación, debido a reglas que permiten a las empresas recuperar los costes de infraestructura antes de realizar pagos fiscales significativos.









