Rusia reduce su bombeo de petróleo ante ataques de drones
Rusia reduce su producción de crudo en unos 400.000 barriles diarios en abril. Los ataques de drones a puertos y el cierre de oleoductos fuerzan este recorte.
La producción de petróleo en Rusia ha registrado una caída significativa durante el mes de abril, impulsada por la intensificación de los ataques con drones por parte de Ucrania contra infraestructuras energéticas clave. Según fuentes del sector y cálculos de Reuters, la reducción podría oscilar entre los 300.000 y 400.000 barriles por día (bpd) en comparación con los niveles promedio del inicio del año. Esta disminución representa uno de los descensos mensuales más pronunciados para la economía de 3 billones de dólares del país en los últimos seis años. El impacto de estos ataques se ha sentido con fuerza en los principales puertos de exportación del Báltico y el Mar Negro, como Ust-Luga, Primorsk y Novorossiysk, además del puerto de Vysotsk atacado recientemente. Además, el flujo de crudo a través del oleoducto Druzhba, que suministra a Hungría y Eslovaquia, permanece interrumpido tras incidentes en la infraestructura a finales de enero. Esta situación ha generado una presión adicional sobre los mercados globales, donde los precios del Brent Crude Oil y del West Texas Oil se mantienen bajo vigilancia ante la volatilidad del suministro. > Contra el telón de fondo de los continuos ataques a los puertos y refinerías rusos, será difícil colocar el petróleo sin recortar la producción, especialmente con las próximas paradas de mantenimiento de primavera. A pesar de la caída en el volumen de producción, los ingresos del Kremlin podrían verse parcialmente protegidos por el aumento de los precios internacionales. El conflicto que involucra a Irán ha exacerbado la crisis de suministro global, lo que ha permitido que los precios se mantengan en niveles elevados. El ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, señaló que estos precios altos contribuirían a mitigar el déficit presupuestario nacional. La Agencia Internacional de la Energía ha ajustado a la baja sus proyecciones de suministro para el gigante euroasiático, citando los daños persistentes en las refinerías y la infraestructura portuaria. Mientras que la producción alcanzó los 8,96 millones de bpd en marzo, la capacidad de recuperación a corto plazo se ve limitada por la necesidad de reparaciones estructurales y las sanciones internacionales que complican la logística de exportación.










