Proximus recortará 1.200 empleos y reduce su dividendo
La operadora belga Proximus suprimirá el 15% de su plantilla por el uso de la IA. La empresa reduce su dividendo a 0,30 euros para invertir en fibra óptica.
El operador de telecomunicaciones belga Proximus anunció un plan de reestructuración que incluye el recorte de 1.200 puestos de trabajo para el año 2030. Esta medida, impulsada por la implementación de inteligencia artificial para mejorar la eficiencia, coincide con una drástica reducción de su dividendo anual que ha provocado un desplome histórico en el precio de sus acciones. El recorte de personal equivale aproximadamente al 15% de la fuerza laboral de la compañía. Según los planes presentados a los inversores, la empresa también proyecta reducir los costes de contratación externa en 25 millones de euros para 2028, como parte de un programa integral de ahorro de 180 millones de euros basado principalmente en la optimización de la plantilla. La confianza de los inversores se vio afectada tras el anuncio de un dividendo propuesto de 0,30 euros por acción, frente a los 0,60 euros del ejercicio anterior. Esta decisión, destinada a estabilizar los niveles de deuda, provocó que las acciones cayeran cerca de un 20% durante la jornada bursátil. Analistas de NewStreetResearch señalaron que el recorte del dividendo fue el aspecto más relevante del informe financiero, cuestionando la lógica de la medida dado que las guías operativas de la empresa se mantuvieron dentro de lo previsto. A pesar de la reacción negativa del mercado, la firma en Bélgica mantiene su estrategia de inversión a largo plazo. La operadora planea destinar hasta 1.250 millones de euros al desarrollo de infraestructuras, con el objetivo de recuperar un nivel de dividendo de 0,50 euros por acción para 2028. En cuanto al despliegue de red, la compañía actualmente cubre el 42% de los hogares belgas con fibra óptica y aspira a alcanzar el 60% para 2035. Un 20% adicional de la cobertura se gestionará mediante acuerdos con socios estratégicos, entre los que se incluye Orange S.A.. Los resultados financieros mostraron un crecimiento del 15,5% en el beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA), alcanzando los 2.300 millones de euros, cifra que superó las expectativas del consenso de analistas. La empresa prevé que su negocio nacional se mantenga estable hacia 2026, mientras que su división internacional aportará entre 100 y 130 millones de euros al beneficio operativo.







