Filipinas y China retoman diálogo sobre seguridad marítima
Ambos países retoman el diálogo sobre cooperación energética y seguridad marítima. La cita busca estabilizar el suministro tras la emergencia en Filipinas.
Filipinas y China han retomado esta semana las conversaciones de alto nivel sobre las disputas en el Mar de China Meridional, explorando pasos preliminares hacia la cooperación en materia de petróleo y gas. Este encuentro se produce en un momento crítico, donde ambas naciones buscan abordar la seguridad del suministro de energía y fertilizantes ante la inestabilidad generada por el conflicto en Oriente Medio, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores filipino.
Esta undécima ronda de conversaciones, enmarcada en un mecanismo de consulta bilateral establecido en 2017, representa la primera reunión de este tipo desde enero de 2025. Durante las sesiones, Manila reiteró con firmeza sus posiciones de principios y expresó su preocupación por los incidentes que amenazan la seguridad del personal y los pescadores filipinos en aguas en disputa, subrayando la importancia de la diplomacia y el cumplimiento del derecho internacional.

El diálogo coincide con la reciente declaración de estado de emergencia energética nacional por parte del presidente Ferdinand Marcos Jr., quien citó interrupciones en el suministro de petróleo debido a las tensiones internacionales. Como parte de su estrategia para diversificar las importaciones de combustible, el gobierno filipino ha incluido a China como un socio potencial para asegurar el abastecimiento.
El viceministro de Asuntos Exteriores chino, Sun Weidong, pidió acciones concretas por parte de Filipinas para mejorar los lazos bilaterales.
Además de los hidrocarburos, las delegaciones abordaron temas de energías renovables, agricultura, comercio y posibles iniciativas para fomentar el turismo, como la exención de visados y la apertura de rutas aéreas directas. Aunque se han reportado avances en la comunicación entre las guardias costeras para fomentar la confianza mutua, las tensiones territoriales persisten. Beijing mantiene sus amplias reclamaciones sobre el Mar de China Meridional, a pesar de que un fallo arbitral internacional de 2016 las invalidó, una decisión que el gobierno chino continúa sin reconocer. Se espera que los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países mantengan nuevas consultas a finales de este año.











