Nigeria registra un alza del 90 por ciento en capitales
La inversión extranjera neta subió a 23.220 millones de dólares impulsada por la cartera de valores, mientras la inversión directa creció de forma moderada.
La entrada de capitales en Nigeria registró un incremento de casi el 90% durante el año 2025, impulsada de forma abrumadora por la inversión extranjera de cartera. Según datos oficiales, el flujo neto de capital invertido desde el exterior ascendió a 23.220 millones de dólares, una cifra significativamente superior a los 12.320 millones reportados en 2024. Este repunte responde al renovado interés de los inversores internacionales en los mercados financieros locales, atraídos por los elevados rendimientos de los bonos tras la implementación de diversas reformas económicas.

El crecimiento fue liderado por la inversión extranjera de cartera, que se disparó de 8.380 millones a 19.740 millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 85% del total de las entradas de capital. Dentro de las principales categorías de inversión, los flujos hacia instrumentos del mercado monetario subieron a 13.830 millones de dólares, mientras que las entradas en bonos se multiplicaron casi por cinco hasta alcanzar los 4.890 millones de dólares. Asimismo, la inversión en carteras de acciones aumentó a 2.100 millones de dólares.
En contraste, la inversión extranjera directa (IED) mostró un avance mucho más moderado, situándose en 923 millones de dólares frente a los 675 millones de 2024. Esta cifra subraya la persistente cautela de los inversores respecto a los compromisos productivos a largo plazo en el país. Por otro lado, las entradas categorizadas como otras inversiones, que incluyen préstamos, descendieron a 2.550 millones de dólares desde los 3.270 millones del año anterior.
El Reino Unido se consolidó como la mayor fuente de estas entradas de capital, aportando el 58% del total, siendo el sector bancario el principal receptor de los fondos. Analistas del mercado señalan que, si bien los inversores extranjeros están negociando nuevamente en el mercado nigeriano, lo hacen principalmente en busca de rentabilidad inmediata y no por inversiones productivas de largo aliento. Esta tendencia deja a la economía nacional en una posición vulnerable ante posibles cambios en las condiciones financieras globales.








