Propuesta para cambiar el impuesto a la gasolina en EE. UU.
Fabricantes proponen cambiar el impuesto a la gasolina por una tasa fija según el peso del vehículo. El plan busca financiar las reparaciones viales en EE. UU.
La principal organización del sector automotriz en Estados Unidos ha solicitado la eliminación del impuesto federal a la gasolina, que actualmente es de 18,4 centavos por galón, para sustituirlo por una tarifa basada en el peso de los vehículos. Esta propuesta busca resolver el déficit financiero en el fondo fiduciario de carreteras, el cual se ha visto afectado por la mayor eficiencia de los motores y el auge de los vehículos eléctricos. John Bozzella, presidente de la Alliance for Automotive Innovation —grupo que representa a gigantes como General Motors Co, Toyota Motor Corp, Volkswagen y Hyundai Motor Co—, señaló que el impuesto actual no se ha incrementado desde 1993. Debido a que no se ajustó a la inflación, el gravamen ha perdido más del 60% de su valor real en las últimas tres décadas. Bozzella explicó que la nueva tarifa se recaudaría de forma similar a un cargo de registro anual. Según el directivo, el sistema actual genera una carga desequilibrada para ciertos sectores de la población que no resulta equitativa en el contexto actual. > "Esta política garantizaría que cada vehículo en la carretera contribuya en algo al mantenimiento de la red de transporte de Estados Unidos." > "Quienes conducen vehículos más antiguos y menos eficientes en el consumo de combustible, o quienes recorren largas distancias, cargan con el peso financiero; eso no es justo." Desde el año 2008, se han transferido más de 275.000 millones de dólares desde el fondo general para cubrir las reparaciones de infraestructura, incluyendo 118.000 millones provenientes de la ley de infraestructura de 2021. Ante esta situación, diversos sectores políticos han planteado alternativas. Algunos legisladores republicanos han propuesto cargos específicos para los vehículos eléctricos, sugiriendo cuotas anuales de hasta 250 dólares, e incluso propuestas más drásticas de hasta 1.000 dólares para compensar la falta de pago de impuestos a los combustibles. Sin embargo, grupos de defensa de la movilidad eléctrica, como la Electrification Coalition, argumentan que estas tarifas son desproporcionadas. Señalan que, mientras un vehículo de gasolina promedio paga unos 88 dólares anuales en impuestos federales, imponer una tasa de 250 dólares a los eléctricos resultaría injusto. La actual ley de transporte terrestre expira el próximo 30 de septiembre, lo que presiona al Congreso para encontrar una solución sostenible antes de esa fecha.










