Exportaciones de Italia a EE. UU. suben un 7,2 por ciento
Italia aumentó sus ventas a EE. UU. un 7,2 por ciento en 2025 frente a las caídas de Alemania y España. El superávit comercial total fue de 50.700 millones.
Italia se posicionó como la única gran economía de la Unión Europea que registró un crecimiento significativo en sus exportaciones hacia los Estados Unidos durante el año 2025, logrando superar el impacto de los aranceles comerciales. Según un informe sobre competitividad industrial de la agencia nacional de estadística ISTAT, las ventas de bienes italianos al mercado estadounidense aumentaron un 7,2% interanual. Este desempeño contrasta con las cifras de Alemania y España, cuyas exportaciones cayeron más de un 9%, mientras que las de Francia experimentaron un ligero descenso del 0,9%. El comercio exterior italiano mostró resiliencia general al cerrar el ejercicio con un superávit de 50.700 millones de euros (aproximadamente 58.480 millones de dólares), impulsado por un incremento del 3,3% en las exportaciones totales y del 3,1% en las importaciones. En este contexto de intercambio global, el par Euro / Dólar estadounidense sigue siendo un factor determinante para la balanza comercial. Sin embargo, la agencia advirtió sobre los riesgos estructurales derivados de la dependencia de mercados externos. > La exposición de Italia a mercados fuera de la Unión Europea es mayor en comparación con otras grandes economías de la región, lo que representa una fuente de vulnerabilidad ante un entorno comercial global cada vez más inestable. El informe también destaca el papel de China, cuyas importaciones hacia Italia aumentaron un 16,4% en 2025, alcanzando un récord de 60.600 millones de euros. Este avance eleva la cuota china en las importaciones italianas al 10,3%, superando los niveles registrados por Alemania, Francia o España. Un dato revelador es el incremento del 934% en las importaciones de productos farmacéuticos chinos, que superaron los 7.700 millones de euros el año pasado. Finalmente, ISTAT señaló que el 60% de las importaciones estratégicas de Italia, incluyendo productos energéticos que representan el 20% del total, provienen de países con niveles de riesgo político medio o alto, lo que plantea desafíos para la seguridad del suministro ante la inestabilidad geopolítica.









