Irán aumenta el control interno ante el colapso económico
Las autoridades de Irán aumentan los arrestos y patrullas para evitar protestas. El régimen teme que el daño económico tras la guerra reactive la oposición.
Un mes después del inicio de las hostilidades con Estados Unidos e Israel, el gobierno de Irán ha intensificado sus esfuerzos para sofocar cualquier indicio de malestar interno mediante arrestos, ejecuciones y despliegues masivos de fuerzas de seguridad. Las autoridades temen que el daño a una economía ya golpeada fomente una oposición creciente al sistema gobernante una vez que el conflicto finalice.
Grupos de derechos humanos y fuentes internas advierten que, con la Guardia Revolucionaria en ascenso, las condiciones son propicias para enfrentamientos internos sangrientos. Aunque los líderes de la teocracia iraní parecen confiar en que pueden sobrevivir al conflicto cerrando el corredor energético del Estrecho de Ormuz y golpeando a los productores del Golfo, el momento más peligroso podría llegar paradójicamente cuando cesen los bombardeos y la población se enfrente a la ruina económica y a perspectivas sombrías.





