El conflicto en Irán resta 50.000 millones al petróleo
La crisis ha retirado 500 millones de barriles del mercado global desde febrero. Expertos advierten que restaurar la infraestructura regional tomará años.
Tras casi 50 días de conflicto en Irán, el mercado energético global enfrenta una crisis sin precedentes con pérdidas que superan los 50.000 millones de dólares en crudo no producido. Según cálculos de analistas y datos de Kpler, el impacto de esta interrupción se sentirá durante meses e incluso años, marcando el mayor desajuste en el suministro de energía de la era moderna. A pesar de la gravedad de las cifras, existen señales de una posible desescalada diplomática. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó recientemente que el Estrecho de Ormuz se encuentra abierto tras el acuerdo de alto el fuego alcanzado en Líbano. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su optimismo respecto a la resolución del conflicto. > El Estrecho de Ormuz está abierto tras el acuerdo de alto el fuego acordado en el Líbano. > Pronto, aunque el momento exacto sigue sin estar claro. Desde que comenzó la crisis a finales de febrero, más de 500 millones de barriles de crudo y condensados han desaparecido del mercado mundial. Esta volatilidad ha afectado profundamente los precios de referencia, incluyendo el Petróleo Brent y el Petróleo West Texas. Para dimensionar la magnitud, esta pérdida equivale a detener la demanda mundial de aviación durante 10 semanas o suspender todo el transporte por carretera a nivel global durante 11 días. El impacto regional ha sido devastador para las economías del Golfo. Durante el mes de marzo, la producción cayó en unos 8 millones de barriles diarios, una cifra que rivaliza con la producción combinada de gigantes como EXXON MOBIL CORP y CHEVRON CORP. Las exportaciones de combustible para aviones desde Arabia Saudita, Catar, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin y Omán se desplomaron de 19,6 millones de barriles en febrero a solo 4,1 millones en el periodo de marzo y abril. Con precios que han promediado los 100 dólares por barril, los ingresos perdidos representan aproximadamente el 1% del producto interno bruto anual de Alemania, o el PIB total de naciones más pequeñas como Letonia o Estonia. La recuperación total de la infraestructura energética regional podría demorar años. Aunque el flujo por el Estrecho de Ormuz se esté normalizando, los inventarios terrestres globales han caído en 45 millones de barriles solo en abril. Campos de crudo pesado en Irak y otras zonas de la región podrían tardar hasta cinco meses en volver a sus niveles operativos normales, extendiendo la escasez de suministros durante el verano.










