Editores y tecnológicas exigen a la UE una multa a Google
Empresas europeas instan a la Comisión a sancionar a Google por su buscador. El sector advierte que la demora afecta gravemente a la inversión regional.
Una coalición de editores europeos, empresas tecnológicas y empresas emergentes ha instado a los reguladores antimonopolio de la Unión Europea a agilizar una investigación de casi dos años sobre Alphabet Inc.. El grupo solicita que se imponga una multa a la compañía por el presunto favorecimiento de sus propios servicios en los resultados de búsqueda en línea. En una carta enviada a los líderes de la UE, el Consejo de Editores Europeos, que cuenta entre sus miembros con Axel Springer, News Corp y Conde Nast, junto con la Asociación Europea de Medios de Revistas y la European Tech Alliance, pidió que las pesquisas concluyan la próxima semana. Esta demanda resalta las tensiones persistentes sobre la regulación de las grandes tecnológicas, evidenciando los choques entre Washington, en Estados Unidos, y Bruselas respecto a las normas que limitan el dominio de las firmas estadounidenses en sectores como la inteligencia artificial y las búsquedas. La investigación fue iniciada por la Comisión Europea el 25 de marzo de 2024 bajo la Ley de Mercados Digitales (DMA). Aunque el brazo ejecutivo de la UE suele aspirar a resolver estos casos en un periodo de 12 meses, el proceso se ha extendido, generando inquietud entre los actores locales. Organizaciones como la Asociación de Startups de Alemania se han unido al reclamo, advirtiendo sobre el impacto económico de la demora. En la misiva dirigida a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y a las responsables de competencia y tecnología, Teresa Ribera y Henna Virkkunen, los grupos expresaron su preocupación por la integridad del marco regulatorio: > La credibilidad de la Comisión Europea está en juego y es importante que no se demuestre que la presión sostenida para diluir la DMA ha tenido éxito. Los demandantes argumentan que el retraso beneficia desproporcionadamente al gigante tecnológico mientras perjudica la viabilidad de las alternativas europeas: > Cada día que pasa erosiona aún más la rentabilidad de las empresas europeas, obstaculizando su capacidad para invertir y crecer, con muchas de ellas enfrentando ya dificultades financieras o incluso la quiebra bajo el peso de la conducta de Alphabet. Por su parte, Google ha negado sistemáticamente que favorezca sus propios servicios y ha presentado diversas propuestas para mitigar las preocupaciones de los reguladores y competidores. No obstante, los rivales consideran que estas medidas son insuficientes. La Comisión Europea no ha emitido comentarios inmediatos sobre la carta, que también insta a adoptar una decisión formal de incumplimiento y una orden de cese y desistimiento acompañada de una multa ejemplar.










