Analistas recortan al 0,8 por ciento el crecimiento de Rusia
Analistas reducen al 0,8 por ciento la previsión del PIB ruso para 2026 por el riesgo de enfriamiento. Se espera que la inflación suba al 5,5 por ciento anual.
La economía de Rusia se enfrenta a un panorama de desaceleración más pronunciado de lo previsto inicialmente. Según un sondeo reciente realizado entre 16 economistas, las expectativas de crecimiento para el año 2026 se han reducido al 0,8%, una cifra inferior al 1% proyectado hace apenas un mes. Este ajuste se alinea con las advertencias del Ministerio de Economía, cuyo titular, Maxim Reshetnikov, sugirió que las previsiones oficiales de un crecimiento del 1,3% podrían ser revisadas a la baja durante el mes de abril debido a un inicio de año particularmente complejo. Los analistas de Alfa Bank han señalado que el riesgo de un enfriamiento excesivo de la actividad económica sigue siendo una preocupación vigente. En sus informes, destacan una probabilidad creciente de una ligera contracción del Producto Interno Bruto (PIB) real durante el primer trimestre de 2026. A pesar de que se espera que el Banco Central reduzca la tasa de interés clave del 15% al 14,5% en su próxima reunión de abril, Reshetnikov ha manifestado que estos recortes podrían no ser suficientes para dinamizar la economía de forma inmediata. El sector empresarial estima que la tasa de interés debería situarse en torno al 12% para que la inversión se reactive de manera efectiva, un nivel que los expertos prevén que se alcance hacia finales de año. Este escenario sugiere que una recuperación más robusta del crecimiento económico no se materializaría sino hasta el año 2027. En este contexto de volatilidad energética global, el desempeño de firmas industriales internacionales como Oiles Corporation también se mantiene bajo observación debido a su relación con los costos operativos y la demanda de suministros. Por otro lado, la balanza comercial y el presupuesto estatal podrían recibir un impulso gracias a los ingresos extraordinarios provenientes del petróleo, derivados del aumento de los precios globales tras la crisis en Oriente Medio. Esta entrada de divisas ha llevado a los analistas a revisar sus pronósticos para el rublo. Se espera que la moneda rusa se sitúe en 88,25 por cada dólar de Estados Unidos en un plazo de 12 meses, una mejora frente a la proyección anterior de 91 unidades. A corto plazo, se anticipa que el rublo recupere terreno frente al dólar a medida que los ingresos petroleros fluyan hacia el mercado local. No obstante, la inflación anual ha sido revisada al alza, situándose ahora en un 5,5% en comparación con el 5,3% estimado previamente. Expertos vinculados a firmas financieras del Reino Unido y otras regiones monitorean de cerca esta estabilización cambiaria. > Las entradas de divisas extranjeras probablemente se acelerarán gradualmente en las próximas semanas y meses, apoyando al rublo y ayudándolo a fortalecerse en el rango de 75 a 80 por dólar. Esta declaración de Olga Belenkaya, de la correduría UK Pervaya, subraya la expectativa de que el mercado de divisas encuentre un equilibrio temporal, a pesar de las presiones inflacionarias y la ralentización del crecimiento estructural.









