Lagarde pide una respuesta fiscal limitada y focalizada
La presidenta del BCE sugiere a la UE que las medidas ante el alza de precios energéticos sean temporales. La institución mantiene los tipos en el 2% hoy.
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha instado a los líderes de la Unión Europea a que cualquier medida fiscal adoptada para mitigar el aumento de los precios de la energía sea estrictamente temporal, adaptada y selectiva. Esta advertencia surge en un contexto de creciente tensión geopolítica tras el estallido del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán, una situación que ha desestabilizado los mercados energéticos globales.

Durante su intervención este jueves en Bruselas, Lagarde explicó que el BCE mantuvo su tipo de interés oficial en el 2%. Sin embargo, los responsables de la política monetaria prevén debatir posibles subidas en los próximos meses, ya que la guerra está impulsando la inflación en los 21 países que comparten el euro. El encarecimiento del petróleo y el gas, derivado de las hostilidades militares, supone un riesgo directo para los precios al consumo y amenaza con frenar la actividad económica en una eurozona que depende significativamente de los combustibles importados.
Cualquier respuesta fiscal al choque de los precios de la energía debe ser temporal, selectiva y adaptada.
A pesar de la incertidumbre, Lagarde aseguró a los mandatarios europeos que el BCE está bien posicionado y equipado para gestionar este choque externo. Según fuentes familiarizadas con las deliberaciones, la presidenta destacó que la inflación se mantiene cerca del objetivo, las expectativas de inflación a largo plazo están bien ancladas y la economía muestra resiliencia.
La finalización de la Unión de Ahorro e Inversión desbloquearía el capital privado necesario para financiar la transición energética de Europa.
Hasta el momento, los gobiernos de la zona euro no han anunciado planes formales para una respuesta fiscal coordinada ante la escalada de los costes energéticos, mientras el organismo monetario vigila de cerca la evolución del conflicto y su impacto en la estabilidad financiera regional.











