Citigroup aumenta su previsión de inversión global en IA
Citigroup eleva a 8,9 billones de dólares la inversión global en IA por la demanda empresarial. Prevé que los ingresos del sector alcancen los 3,3 billones.
La institución financiera Citigroup Inc. ha revisado al alza sus proyecciones globales de gasto de capital e ingresos vinculados a la inteligencia artificial para el periodo 2026-2030, citando una adopción empresarial más acelerada de lo previsto. La entidad bancaria estima ahora que el gasto de capital global en IA para dicho quinquenio alcanzará los 8,9 billones de dólares, lo que representa un incremento respecto a su previsión anterior de 8 billones de dólares. Este ajuste refleja la rapidez con la que las herramientas de IA están desbloqueando nuevas aplicaciones corporativas y acelerando la implementación de flujos de trabajo y sistemas agénticos. En cuanto a la generación de ingresos, Citigroup proyecta que la facturación global por IA entre 2026 y 2030 llegará a los 3,3 billones de dólares, superando la estimación previa de 2,8 billones. Este crecimiento está respaldado por la inversión masiva de los denominados hiperscaladores. Se espera que empresas como Amazon.com, Inc., Microsoft Corporation, Alphabet Inc. y Meta Platforms, Inc. realicen un gasto de capital conjunto superior a los 630.000 millones de dólares durante este año. El sector de las startups también muestra cifras récord; Anthropic ha proyectado ingresos anualizados de hasta 26.000 millones de dólares para 2026, mientras que OpenAI, creadora de ChatGPT, reportó haber superado una tasa de ejecución de 25.000 millones de dólares, frente a los 21.400 millones registrados al cierre del año pasado. A pesar de la volatilidad reciente en el mercado tecnológico, la entidad ve el rendimiento actual de los hiperscaladores como una oportunidad estratégica para los inversores. > Creemos que el mercado sigue centrado en los desafíos de poner en funcionamiento la capacidad de los centros de datos globales, las crecientes necesidades de financiación y la intensa competencia, mientras pasa por alto los elevados rendimientos de estas inversiones y los primeros signos de un ciclo de productividad impulsado por las empresas.










