China apuesta por la IA para generar empleo y crecimiento
China impulsa la IA para reactivar su economía y crear empleos. El plan busca compensar el envejecimiento laboral y apoyar a millones de nuevos graduados.
China ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia nacional para integrar la inteligencia artificial (IA) en todos los sectores de su sociedad. Según responsables políticos y ejecutivos de empresas, este despliegue masivo tiene como objetivo generar nuevos empleos y revitalizar la segunda economía más grande del mundo, restando importancia a los temores globales sobre el desplazamiento laboral tecnológico. Los planes presentados durante la sesión anual del parlamento chino detallan una apuesta total por la IA para compensar el envejecimiento de la población activa y la desaceleración económica a largo plazo. Shujing He, analista sénior de la consultora Plenum, señaló que avanzar en la adopción y capacidad de la IA parece ser una prioridad política mayor que abordar de forma preventiva el posible desplazamiento de puestos de trabajo. > "El énfasis en el potencial positivo y creador de empleo de la IA deja margen a los responsables políticos para responder si se hacen evidentes efectos más perturbadores en el mercado laboral." Por su parte, el ministro de Recursos Humanos, Wang Xiaoping, afirmó que el país trabaja activamente para aprovechar la IA en la creación de oportunidades para los 12,7 millones de graduados universitarios previstos para este año. Esta postura contrasta con las advertencias del Fondo Monetario Internacional, que prevé que la IA afectará a casi el 40% de los empleos mundiales, cifra que asciende al 60% en las economías avanzadas. Investigadores de la Universidad de Stanford también han detectado un impacto significativo y desproporcionado en quienes ingresan al mercado laboral en Estados Unidos. No todos los analistas comparten el optimismo de Pekín. Alicia García-Herrero, economista jefa para Asia-Pacífico en Natixis, advirtió que la automatización está presionando los salarios a la baja y que el desempleo juvenil podría seguir aumentando si no se introducen medidas como una renta básica universal para hacer frente a este choque. En el sector industrial, algunos líderes empresariales ven la tecnología como una tabla de salvación. Zhu Huarong, presidente de Automobile & PCB Inc., expresó su confianza en que el impulso de la IA transformará la industria automotriz en un sector emergente con gran futuro. Mientras tanto, las instituciones académicas están reformando sus planes de estudio. Yin Jie, rector de la Universidad ShanghaiTech, explicó que han introducido microespecializaciones en IA para fomentar habilidades que las máquinas no pueden reemplazar fácilmente, como el pensamiento crítico y la creatividad. > "Debemos entrenarlos para que hagan preguntas; si su pensamiento no es agudo, no vencerán a los robots." La urgencia de China por adoptar estas tecnologías responde a la necesidad de obtener ganancias de productividad que mitiguen el impacto de una población que envejece rápidamente, con unos 300 millones de personas que se jubilarán en la próxima década. A pesar de que Pekín ha fijado un objetivo de crecimiento del PIB de entre el 4,5% y el 5%, el más bajo desde la década de 1990, el gobierno confía en que la difusión de la IA en servicios y manufactura impulse el desarrollo. Sin embargo, voces académicas locales como el economista laboral Cai Fang han expresado su preocupación, señalando que la destrucción de empleo a menudo precede y supera a la creación del mismo. Aunque el progreso tecnológico suele generar nuevos roles a largo plazo, Fang advierte que la alta penetración de la automatización podría provocar choques de empleo persistentes. En el ámbito legal, un tribunal de Pekín dictaminó el año pasado que despedir empleados únicamente para reemplazarlos con IA es ilegal. No obstante, el uso de vehículos de reparto autónomos y robotaxis ya está planteando desafíos en el terreno real. Al mismo tiempo, el auge de herramientas como Seedance 2.0 de Bytedance y el agente de IA OpenClaw está permitiendo la creación de empresas unipersonales y la automatización de tiendas de comercio electrónico, alimentando una narrativa mediática que vincula el dominio de estas herramientas con empleos de alta remuneración.









