China limita sus exportaciones de combustible refinado
Beijing reduce los envíos de diésel y gasolina para asegurar el suministro interno pero mantiene el flujo hacia Hong Kong y socios estratégicos regionales.
China ha optado por limitar sus exportaciones de combustible refinado en lugar de imponer una prohibición total, permitiendo que naciones como Malasia y Australia sigan recibiendo suministros. A pesar de que las restricciones impuestas el mes pasado se extendieron hasta abril, los datos de seguimiento de buques y las fuentes comerciales indican que el flujo no se ha detenido por completo, aunque sí ha experimentado una caída drástica.
Durante las primeras dos semanas de abril, los envíos de GASOIL DIESEL ETC VON BNPP, combustible para aviones y WT GASOLINE hacia destinos fuera de Hong Kong sumaron apenas 320.000 toneladas métricas, lo que representa solo una sexta parte de los niveles registrados el año anterior. Esta reducción se produce en un contexto de suministros ajustados a nivel global, exacerbado por la disminución de la producción en las refinerías de Asia y Oriente Medio tras el inicio de las tensiones bélicas que involucran a Irán.

Los datos de Vortexa muestran que los envíos de abril incluyeron volúmenes destinados a Vietnam, Indonesia, Filipinas y el sur de Asia a través de Singapur. Mientras tanto, las refinerías han mantenido niveles elevados de exportación hacia el mercado de Hong Kong, aprovechando márgenes que se han expandido debido al conflicto entre Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Beijing organizará todos los envíos en abril, excepto los destinados a Hong Kong, lo que resultará en una reducción pronunciada de las exportaciones con respecto a marzo.
Esta declaración de un gerente de comercio de combustible de una empresa estatal subraya el control centralizado que el gobierno chino está ejerciendo sobre sus recursos energéticos. En marzo, las exportaciones de los tres combustibles principales hacia mercados como Bangladesh y los países del sudeste asiático promediaron 436.000 barriles por día, una caída del 20% frente a febrero.
Los analistas sugieren que las decisiones de asignación de China son deliberadas y buscan mantener la seguridad energética regional. La disposición del Ministerio de Relaciones Exteriores para colaborar con sus vecinos del sudeste asiático respalda esta tendencia de suministros controlados.
Los flujos hacia Malasia y Vietnam se han mantenido cerca de los niveles previos a la restricción, lo que sugiere que Beijing está tomando decisiones de asignación deliberadas en lugar de aplicar una restricción general.
En cuanto a los márgenes de procesamiento, datos de LONDON STOCK EXCHANGE GROUP indican que los beneficios por el diesel y el combustible para aviones en Asia se situaron en niveles significativamente superiores a los previos al conflicto, alcanzando récords a finales de marzo. A pesar de las restricciones, el gobierno chino parece estar equilibrando su necesidad de suministro interno con compromisos diplomáticos y económicos en la región, evitando un desabastecimiento total en sus vecinos más cercanos mientras prioriza la estabilidad de su propio mercado.











