Chevron y Shell ultiman acuerdos petroleros en Venezuela
Ambas compañías negocian proyectos para elevar la extracción de crudo en regiones clave. Los pactos siguen a una reforma legal que otorga autonomía operativa.
Las corporaciones energéticas Chevron Corporation y Shell plc se encuentran en las etapas finales para concretar los primeros acuerdos de producción petrolera de gran envergadura en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Estas negociaciones representan los avances más significativos hacia la reconstrucción de la industria petrolera del país, un esfuerzo que, según el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, podría requerir una inversión de 100.000 millones de dólares. La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó recientemente una reforma a la ley de hidrocarburos que otorga a las empresas extranjeras mayor autonomía operativa y comercial. Bajo este nuevo marco legal, las compañías internacionales pueden gestionar exportaciones y ventas incluso como socios minoritarios de la estatal PDVSA. Chevron Corporation ha alcanzado términos preliminares para expandir su proyecto Petropiar en la Faja del Orinoco. El plan incluye la incorporación del área Ayacucho 8, un bloque con vastas reservas de crudo extrapesado. La empresa busca asegurar tasas de regalías reducidas e incentivos fiscales contemplados en la nueva legislación para el desarrollo de campos nuevos. Esta expansión podría consolidar a la firma como el mayor productor privado en una región donde ConocoPhillips lideró anteriormente antes de las nacionalizaciones de hace dos décadas. Por otro lado, Shell plc ha progresado en acuerdos para desarrollar los campos Carito y Pirital en el norte de Monagas. Estas áreas son valoradas por su capacidad de producir crudo ligero y medio, esenciales para mezclar con el petróleo pesado venezolano y facilitar su exportación. La empresa confirmó su intención de avanzar en múltiples frentes operativos. > "Shell confirmó que firmó varios acuerdos con el gobierno y empresas de servicios que articulan formalmente su intención de progresar en una variedad de oportunidades en Venezuela, incluyendo gas costa afuera y desarrollo de fuerza laboral." En estas operaciones también participan firmas como KBR, Inc. y Baker Hughes. Además, la proximidad de estos campos a la infraestructura de gas existente permitiría a Shell plc capturar gas que actualmente se quema para su procesamiento y posible envío a Trinidad y Tobago. El interés por expandir la producción no se limita a las empresas estadounidenses y británicas. Compañías de España, como Repsol, y de Francia, como Etablissements Maurel & Prom S.A., también exploran la ampliación de sus proyectos actuales. Repsol, en particular, busca recuperar una deuda acumulada de más de 5.000 millones de dólares. Mientras se desarrollan estas negociaciones, el Ministerio de Petróleo de Venezuela realiza una revisión de todos los contratos vigentes. Las autoridades han indicado que los proyectos que no cumplan con los objetivos de inversión podrían ser revocados. Simultáneamente, el gobierno de los Estados Unidos mantiene una supervisión estricta sobre las credenciales de las empresas y el cumplimiento de las sanciones antes de otorgar autorizaciones definitivas para nuevas asociaciones.







