Los agricultores británicos exigen mantener el uso de químicos en el nuevo pacto con la Unión Europea
El sector agrario británico pide mantener el uso de químicos y cultivos editados ante el pacto con la UE. Buscan evitar pérdidas millonarias para sus granjas.
La National Farmers Union (NFU) ha comunicado a los negociadores que cualquier futuro acuerdo entre el Reino Unido
GB y la Unión Europea (UE) debe permitir que los agricultores británicos sigan cultivando variedades editadas genéticamente. Asimismo, la organización exige que el pacto garantice el uso de productos fitosanitarios aprobados en territorio británico, incluso si estos se encuentran prohibidos en la Unión Europea. Esta postura es fundamental para el sector, ya que el desenlace de las conversaciones podría comprometer la capacidad exportadora del sector agroalimentario e imponer costes significativos a los productores si se pierde el acceso a estas herramientas.
La relevancia de esta petición se acentúa en un contexto donde las exportaciones agroalimentarias británicas hacia el bloque europeo ya han registrado una reducción del 20%. Las negociaciones actuales forman parte de un proceso de reajuste de las relaciones con la Unión Europea impulsado por el Gobierno del Reino Unido tras cinco años desde la ejecución del Brexit. En este escenario, figuras como Tom Bradshaw, de la NFU, y Emma Reynolds, en representación del Gobierno, desempeñan roles clave en unas conversaciones que todavía se encuentran en curso y cuyo resultado final sigue siendo incierto.










