Brasil recorta la tasa de interés Selic al 14,75 por ciento
El organismo inició un ciclo de flexibilización con una baja de 25 puntos básicos debido al choque petrolero. La decisión busca cautela ante la inflación global.
El Banco Central de Brasil inició este miércoles un ciclo de flexibilización monetaria largamente esperado con un cauteloso recorte de 25 puntos básicos en la tasa de interés de referencia. La institución evitó ofrecer una orientación explícita sobre sus próximos pasos, debido a que el choque en los precios del petróleo, vinculado al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha despertado nuevos temores sobre la inflación global.

El comité de fijación de tasas del banco, conocido como Copom, votó unánimemente para reducir la tasa Selic al 14,75%, tras haberla mantenido en el 15% durante cinco reuniones consecutivas, su punto más alto desde mediados de 2006. Aunque en enero se había señalado la posibilidad de reducciones, la incertidumbre por el conflicto en Oriente Medio alteró las previsiones del mercado, que inicialmente esperaba un recorte más agresivo de 50 puntos básicos. Los responsables de la política monetaria destacaron en su declaración la importancia de actuar con serenidad y cautela, permitiendo que los futuros ajustes de las tasas incorporen nueva información sobre la duración de las tensiones geopolíticas internacionales.
Este tono precavido coincide con la postura de la Reserva Federal de los Estados Unidos, que este mismo miércoles mantuvo sus tasas sin cambios. El deterioro del entorno global se hizo evidente tras el repunte del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, un incremento significativo frente a las proyecciones previas del banco central brasileño. En este escenario de volatilidad energética, empresas globales como Oil-Dri Corporation of America permanecen atentas a las repercusiones en los costos operativos y la demanda de insumos industriales.
Ante la escalada de los precios del crudo, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció recortes de impuestos y subsidios para el diésel, un componente vital para la logística del país. Estas medidas se tomaron poco antes de que la petrolera estatal Petrobras ajustara al alza sus precios, reflejando la presión inflacionaria persistente en la mayor economía de América Latina, donde un mercado laboral dinámico y los estímulos fiscales dificultan el enfriamiento de los precios al consumidor.










