La confianza empresarial australiana cae por el petróleo
La confianza empresarial en Australia cayó a -29 puntos en marzo por el alza del petróleo. El RBA elevó los tipos al 4,1% ante la presión de la inflación.
La confianza empresarial en Australia sufrió un desplome histórico durante el mes de marzo, alcanzando niveles de caída que solo se habían observado en periodos de crisis financieras globales. Este retroceso se atribuye principalmente a la incertidumbre generada por el conflicto con Irán, el cual ha provocado un choque en los precios internacionales del petróleo, afectando específicamente al Brent Crude Oil.
Según la última encuesta publicada por el NATIONAL AUSTRALIA BANK LTD, el índice de confianza empresarial se hundió 29 puntos hasta situarse en -29. Esta cifra representa la segunda mayor caída mensual registrada en la historia del indicador. A pesar de este pesimismo, las condiciones actuales de los negocios se mantuvieron estables en un nivel de +6, mientras que la medición de ventas retrocedió ligeramente a +11.

No obstante, los beneficios empresariales mostraron signos de debilidad al caer de +4 a +1. Este descenso sugiere que las compañías están enfrentando márgenes cada vez más estrechos, impulsados por un incremento del 3% en los costos de compra durante el trimestre de marzo. Los datos indican que las empresas están encontrando dificultades para trasladar estos mayores costos operativos a los consumidores finales, ya que el crecimiento de los precios minoristas se moderó al 0.5% frente al 0.9% previo.
En respuesta a las presiones inflacionarias, el Banco de la Reserva de Australia elevó las tasas de interés por segunda vez en marzo, situándolas en el 4.1%. Esta medida revierte gran parte de los recortes aplicados el año pasado. El organismo estima que el encarecimiento de los combustibles derivado del conflicto en Oriente Medio elevará la inflación general a cerca del 5% durante el segundo trimestre del año.
De forma paralela, otros indicadores económicos refuerzan el panorama negativo. Un sondeo independiente reveló que el sentimiento de los consumidores se desplomó en abril a su nivel más bajo en más de dos años. En particular, el índice que mide la disposición para realizar compras de gran envergadura cayó un 15%, reflejando una mayor cautela en el gasto de los hogares australianos ante el entorno de incertidumbre económica.











