Aer Lingus teme represalias de EE. UU. por tope en Dublín
Aer Lingus advierte que EE. UU. podría restringir vuelos si no se elimina el límite de pasajeros en Dublín. El Gobierno prevé una ley para evitar sanciones.
La aerolínea Aer Lingus, vinculada al grupo AB SA, ha alertado sobre la posibilidad real de que el gobierno de Estados Unidos tome medidas de represalia y restrinja sus vuelos transatlánticos si no se elimina pronto el límite de pasajeros en el Aeropuerto de Dublín. Esta advertencia surge en un momento de tensión regulatoria en Irlanda, donde el sector aéreo presiona para que se derogue una normativa que limita la capacidad operativa de la terminal principal del país. > Creo que existe un riesgo serio de represalias, absolutamente. El gobierno irlandés se ha comprometido a tramitar una nueva legislación antes del verano para suprimir el tope de 32 millones de pasajeros anuales, una medida que actualmente se encuentra en suspenso a la espera de una resolución judicial europea. El año pasado, el aeropuerto superó este límite por un margen de 4 millones de personas, lo que desencadenó una queja formal del grupo industrial Airlines for America (A4A) ante el Departamento de Transporte estadounidense. La organización acusa a las autoridades de violar el acuerdo de Cielos Abiertos que rige las operaciones aéreas entre ambas regiones. > No hay duda de que la amenaza de represalias es real. Willie Walsh, director de la IATA, enfatizó ante un comité parlamentario que la preocupación por posibles restricciones a las aerolíneas irlandesas en territorio estadounidense es legítima. Por su parte, Chris Sununu, director de A4A, señaló que ha discutido el tema en la Casa Blanca y que Washington observa con atención los siguientes pasos legislativos. > ¿Creen que esta administración va a permitir que se viole uno de sus acuerdos bilaterales y simplemente se va a quedar de brazos cruzados? El límite de pasajeros fue establecido originalmente en 2007 como condición para la construcción de una segunda terminal, con el fin de mitigar la congestión vial en los alrededores del aeropuerto. Sin embargo, la recuperación del tráfico aéreo ha convertido esta restricción en un obstáculo crítico para el crecimiento. Las compañías aéreas advierten que, de no agilizarse la nueva ley, el aeropuerto podría verse forzado a realizar recortes drásticos en su capacidad operativa para cumplir con las normativas vigentes.








